LIBRE: EJEMPLOS EN ABIERTO. LEA PARA VER DE QUE VA EL SERVICIO

      ANÁLISIS SEMANALES


      02-09-2002. Analisis EXTRAORDINARIO de la doble semana (alargada) del viernes 16 de agosto al domingo 1 de septiembre de 2002 del Servicio Analítico-Informativo de la RED VASCA ROJA.

      FIN DE LA FARSA. AL FASCISTA REGIMEN “A LA TURCA” DE LA ESPAÑA DEL REY QUE FRANCO NOMBRÓ SE LE CAE LA CARETA DE “DEMOCRACIA”. Un auto nulo de Garzón cierra las sedes y suspende las actividades de BATASUNA y el Congreso de los Diputados aprueba instar al Gobierno para que pida al Tribunal Supremo que la ilegalice. Aznar reinstaura el franquista régimen de “contraste de pareceres y coordinación de funciones”. El miserable Ibarretxe-Petain y su Gobierno de Vichy ejercen de cipayos del imperialismo español. Otra vez la censura franquista en España: la web de Batasuna. Reacciones y solidaridades. PROSPECTIVA: ELZO Y SUS 5 ESCENARIOS Y MIS AMPLIACIONES. Y el mundo.



      6. EL MISERABLE IBARRETXE-PETAIN Y SU GOBIERNO DE VICHY EJERCEN DE CIPAYOS DEL IMPERIALISMO ESPAÑOL. Y RECLAMAN PARA SUS CIPAYOS DE LA ERTZAINTZA LA MISMA NULA EXIMENTE DE "OBEDIENCIA DEBIDA" (A ESPAÑA) QUE RECLAMARON LOS TORTURADORES NAZIS DE LAS SS Y LOS TORTURADORES "MILICOS" ARGENTINOS.

      Formulo como evidentes estas dos proposiciones:

      1. El juez Garzón es a un juez instructor respetuoso del Derecho como el pescador que usa ilegales redes pelágicas es al que pesca merluza con anzuelo.

      2. El Gobierno de Ibarretxe y su Ertzaintza son a un gobierno y una policía vascos como el Virrey de la India y los "cipayos" al servicio de Gran Bretaña son al Gobierno de Ho Chi-Minh y a los soldados que vencieron a Francia y Estados Unidos.

      ¡Anda que la evidencia de la proposición A es fulgurante! Pues la de la proposión B lo es aún más. Algo así como la feroz sátira de Orwell ("Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros").

      Se trata de una evidencia que entra por los ojos. Por los ojos de cualquiera que vea los vídeos o las fotografías que muestran a los cipayos de la Ertzaintza asaltando con mazas las sedes de Batasuna, golpeando a los varones y las mujeres de la izquierda aindependentista vasca, ensañandose con los caídos en el suelo, arrojando con rabia ikurriñas a ese mismo suelo... y tantas otas canalladas más. Vamos a publicar esas fotos en la nueva sección dedicada a la Ilegalización de Batasuna en la que se va a publicar también en abierto este análisis.

      Ha sido una canallada y una desgracia. El Estado de excepción que ahora se nos está aplicando a las vascas y los vascos de Eukal Herria Sur tiene feroces coincidencias con los que padecimos durante el franquismo: diez de los once decretados durante el franquismo se aplicaron a las dos provincias de Guipuzkoa y Bizkaia sumando 56 meses vividos bajo Estado de excepción (el 20% del tiempo trnascurrido desde que se decretó el primero hasta el último en 1975).

      Es coincidente que aquellos y éste se aplicaran a vascas y vascos. Es coincidente que aquellos los decretara el fascista dictador Franco y el de ahora otro fascista presidente de Gobierno Aznar (el que firmó artículos en la segunda mitad de los años setenta en defensa de los monumentos y las calles dedicadas al genocida). Es coincidente que la vigilancia y control de aquellos la realizara el siniestro Tribunal de Orden Público que substituyó en 1963 a los Tribunales militares en la persecución de disidentes y que la vigilancia y control de éste corra a cargo de la prolongación pre y anticonstitucional de aquel TOP que es la Audiencia Nacional. Es coincidente que aquellos y éste se impusieran en las calles y en los domicilios asaltados mediante la brutalidad fascista de la Policia y Guardia Civil españolas. La diferencia, desgraciada y lamentable, es que éste se impone también mediante la brutalidad fascista de la Ertzaintza. Y que las órdenes para imponerlo en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa no las imparta el gobernador civil español (en Nafarroa sí con su nuevo título de Delegado del Gobierno) sino el mal llamado Gobierno vasco. El que preside el miserable Ibarretxe que así se ha convertido en "collabo", en COLABORADOR NECESARIO para la ejecución de las medidas ilegales y anticonstitucionales que España está aplicando a la izquierda independentista vasca.

      En todo caso ha sido una canallada anunciada. El miserable Ibarretxe, ése que se llena la meliflua boca salmodiando memeces sobre su respeto y su inquebrantable devoción a los Derechos Humanos, ése que imbécilmente se dirige una y otra vez al Pueblo Trabajador Vasco ocultando la evidencia de que en una sociedad dividida en clases y en un país oprimido por un Estado extranjero el conflicto y la violencia son la realidad inevitable, ése que ha permanecido mudo y en "paradero desconocido" días y días después de que se pisotearan y arrebataran los derechos de los más de doscientos mil votantes de la segunda fuerza en votos en las últimas municipales y la que le prestó los votos imprescindibles para que fuera elegido Lehendakari por primera vez, ése.... lo había avisado ya el miércoles 21 de agosto.

      El portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, había exigido en una Rueda de Prensa al Gobierno de Ibarretxe y a los partidos que lo sustentan (PNV, EA e IU-EB) que no colaboraran "con la estrategia genocida del Estado español". Y Juan José Ibarretxe contestó con unas declaraciones profusamente repetidas ese día 21 por la televisión y la radio que él controla afirmando que "las instituciones vascas cumpliremos la legalidad como es debido".

      Y el martes 27, cuando la Ertzaintza había recibido a las cuatro de la tarde el auto del felón Garzón, el Departamento de Interior del Gobierno de Ibarretxe anunció que la Ertzaintza cumpliría "rigurosamente" la Ley, "como ha hecho siempre" y tal como lo había anunciado Ibarretxe el día 21. Esa misma tarde, en una conferencia de prensa ofrecida en Donostia, el portavoz del Gobierno de Ibarretxe, Josu Jon Imaz, aseguró que la "Ertzaintza cumplirá la ley" y explicó que esa policía estaba "en contacto en estos momentos con la Audiencia para establecer la manera más adecuada de cumplir este auto complejo".

      Como es sabido esa misma tarde del martes 27, entre las 16 y las 16,30 horas, comenzó el desalojo, cierre y precinto de las sedes de Batasuna por la Ertzaintza en Gasteiz y Bilbo. Y horas más tarde en dos locales de Batasuna en Donostia.

      Al actuar así en Ibarretxe se reencarnó Petain y en su Gobierno el infame Gobierno francés de Vichy colaboracionista necesario con los invasores alemanes nazis de Francia durante la Segunda Guerra Mundial. Que también cumplían las leyes y los decretos ilegales e injustos del invasor y cerraban los locales y detenían y entregaban a los alemanes a los militantes de la Resistencia al ocupante.

      Como Petain y su Gobierno de Vichy sabían en su caso, Ibarretxe y su Gobierno sabían ese 27 de agosto que la holgada mayoría absoluta de su población se opone a la ilegalización de Batasuna. Lo midieron en una encuesta realizada los días 9 y 10 de mayo pasado por su propio Gabinete de Prospección Sociológica. Que halló un 58% en contra frente a sólo un 16% a favor. Porcentaje en contra que subía al 92% entre los votantes de Batasuna pero que también era del 79% entre los de EA, el 74% entre los del PNV y el 60% entre los de IU-EB. Siendo incluso minoría mayoritaria del 40% entre los del PSE. Y hallándose incluso un 22% en contra entre los votantes del PP. En esa encuesta se hallaron también mayorías absolutas que afirmaban que la ilegalización de Batasuna "sería una medida antidemocrática porque dejaría a una parte de la sociedad vasca sin representación política" (60%), "sería un ataque contra la libertad de expresión" (58%)y que "con esta Ley se ilegalizarían en el futuro otros partidos" (51%).

      Quien quiera puede repasar todos los datos de esa encuesta (que tenía un margen de error máximo probable de más menos 3,2% dos sigma).

      Pero es que además Ibarretxe y su Gobierno, que tanta tabarra nos dan con sus solemnes proclamaciones del respeto debido a la voluntad de los vascos encarnada en los acuerdos y decisiones del Parlamento de Gasteiz, se han pasado por el forro un acuerdo y una declaración solemne aprobados el día 17 de mayo de 2002 por la mayoría ABSOLUTA de ese Parlamento mediante la suma de los votos del PNV, EA, IU-EB y Batasuna. Cuyo texto completo, para que se vea lo que va del dicho al hecho cuando se trata de Ibarretxe, para que se vea en qué queda y lo que vale su "palabra de vasco" , reproduzco aquí (las negritas y mayúsculas son mías)

      "El Parlamento Vasco:

      1. Declara que, por coherencia democrática, la defensa de las libertades y derechos fundamentales debe garantizarse con independencia de la simpatía o el juicio político que a unos u otros pueda merecer el titular o titulares de esos derechos y libertades.
      2. Pone de manifiesto que estos procesos de ilegalización de organizaciones políticas afectan directa y restrictivamente a derechos y libertades tan relevantes como la libertad ideológica, de expresión, de asociación o de participación ciudadana, que están reconocidos expresamente por la Constitución, en su Título I, Capítulo II, Sección Primera.
      3. Afirma que los procesos de ilegalización citados se asientan en una interpretación expansiva del delito de colaboración o pertenencia a banda armada que tiende a situarse más allá de los supuestos objetivos previstos por la ley, que se dirige contra sujetos colectivos y no contra personas concretas, y que además se extiende a formas de expresión, asociación y opción política o ideológica con arraigo en la realidad social de nuestro país. No podemos compartir esta forma de interpretar y aplicar la ley y, en consecuencia, manifestamos nuestro profundo desacuerdo con estos procesos de ilegalización.
      4. Muestra su preocupación y denuncia porque en este contexto, se producen situaciones de indefensión y espacios de legalidad ambigua, propicios a la arbitrariedad en lo referente a la garantía de los derechos y libertades básicas de las personas. Esta situación de indefinición y equívoco en la protección de las libertades, especialmente cuando se da en un contexto de gran relevancia pública, contribuye a fomentar una cultura política relativista de los derechos humanos, lo que resulta de una especial gravedad en nuestra compleja realidad sociopolítica.
      5. Constata que estas circunstancias inciden negativamente, además, en la consecución de un objetivo mayoritariamente apoyado por nuestra sociedad como es el de hacer posible una convivencia política pacífica, democrática y con garantía para la expresión de su pluralismo.
      6. RECHAZA LAS INICIATIVAS ACTUALMENTE EN MARCHA QUE TIENEN COMO OBJETIVO LA ILEGALIZACIÓN DE ORGANIZACIONES POLÍTICAS Y EXIGE SU PARALIZACIÓN Y REVOCACIÓN EN SU CASO.
      - 17 de mayo de 2002"

      Ibarretxe estuvo MUDO Y AUSENTE durante CUATRO DÍAS después de que se produjera el lunes 26 lo que, con el auto de Garzón y la aprobación de la Ley de Partidos en Madrid, su Consejero de Justicia Azkarraga había denominado "ataque sin precedentes contra las libertades y la democracia". Ni apareció en público ni hizo pública una sola palabra en defensa de los derechos del casi cuarto de millón (223.264) de votantes de Euskal Herritarrok-Batasuna que en la CAV le hicieron Lehendakari por primera vez en 1998 con sus votos.

      Salió de su escondrijo el viernes 30 y habló por fin en público del gravísimo asunto. Pero siguió sin defender esos derechos. Es más, se excusó-acusó proclamando que "no somos los abogados de Batasuna" para a continuación mentir como el bellaco que es añadiendo que tampoco somos "colaboradores del Gobierno español".

      Pronunció la frase "dejar en la clandestinidad a una parte de la sociedad vasca". Pero NO la completó correctamente añadiendo lo que debió añadir: "es un comportamiento ilegal, que viola la propia Constitución española y revela el carácter fascista del Estado español del Rey que Franco nombró y de los hijos, sobrinos y nietos de franquistas que ocupan el Gobierno español". Por el contrario la completó con estas dos memeces: "favorece la estrategia de la violencia" y "reflota políticamente a una ETA que está bajo una enfermedad terminal."

      Hizo esas declaraciones tras el primer Consejo de su Gobierno tras las vacaciones de verano, que se celebró, como es habitual, en el Palacio Miramar de Donostia. En ellas dijo, mentira parece, dos verdades como puños:

      1. "Si algún gobierno está fuera de la Constitución en los últimos 23 años, ése es el español".

      2. Su acusación a Aznar de intentar tapar con la ilegalización de Batasuna su propio "fracaso: Hace cinco años dijo (Aznar) que terminaría con ETA, y que con la Policía se podía acabar. ¿Qué es lo que ha ocurrido?"

      Probablemente incómodo por decir verdades, enseguida volvió por sus fueros para espetar otra cretina sentencia: la de que ante la ilegalización de Batasuna "ETA y el mundo más radical se frotan las manos" Incoherente e ilógico como es no fue capaz de pedir la ilegalización del PNV para poder frotarse él las manos.

      En su progubernamental diario Deia había publicado el domingo 25 el colaborador habitual José Uriarte un artículo titulado España lo tiene fácil en el que preguntaba a ese miserable lo siguiente:

      "¿Por qué estaría obligado Gasteiz a cumplir y lo pregunto con todo el respeto, señor Ibarretxe una ley que tiene en contra a tres de cada cuatro ciudadanos vascos, a cada uno de los 600.000 votantes que le otorgaron el gobierno con una mayoría aplastante? ¿Qué ata con una legalidad reiteradamente incumplida desde hace casi un cuarto de siglo por quienes dicen defenderla? ¿No se ha ido forzando paulatinamente desde 1978 una ilegalización de facto del autogobierno vasco?"

      Eso. ¿Por qué el Gobierno de Ibarretxe ha tenido que usar la Ertzaintza para hacer cumplir leyes y autos judiciales injustos, inconstitucionales, nulos de pleno derecho, rechazados por la mayoría absoluta de su pueblo y de su Parlamento a exigencia de un Estado que como el español incumple grosera y reiteradamente sus propias leyes cuando son aplicables al pueblo vasco?

      Ibarretxe, su portavoz y los editorialistas de Deia contestan invocando la "obediencia debida" (a España) según el marco jurídico-político que se ufanan en respetar y que prometen seguir respetando. Invocan para sus cipayos de la Ertzaintza la aplicación de la misma nula eximente de la "obediencia debida" que reclamaron en su día para sí los torturadores nazis de las SS y los torturadores "milicos" argentinos.

      "Befehl ist Befehl" (una orden es una orden) argumentaban los acusados en los tribunales de Nuremberg y Tokio para decir que no se sentían responsables de los crímenes y de las atrocidades por ellos cometidas en nombre del fascismo y del nazismo porque obedecieron órdenes `de arriba'. Pero hace ya decenios que la comunidad internacional ha establecido que la obediencia ciega no exime de la responsabilidad individual de cada persona involucrada en unos hechos.

      Desde la Segunda Guerra Mundial ha cuajado un amplio consenso de la necesidad de la resistencia a las graves violaciones a la dignidad humana. Los derechos humanos fundamentales sirven hoy como criterio universal para el ejercicio legítimo del poder. La violación activa, por omisión o por negligencia de estos derechos justifica una resistencia orientada a restablecer la plena vigencia de los derechos humanos

      Hace cuarenta y ocho años, al empezar mi primer curso de la carrera de Derecho aprendí la definición de ley de Santo Tomás de Aquino que aún puedo recitar de memoria: "ordenación de la razón dirigida al bien común promulgada por el que tiene a su cargo el cuidado de la comunidad". Y un corolario del aquinate: "Cuando una ley está en contradicción con la razón se la llama ley injusta, y así no tiene razón de ley, sino qué más bien se convierte en una especie de acto de violencia".

      La resistencia a la ley injusta y a la opresión tiene una larga tradición. Rebuscando en mis viejos apuntes de clase copio estas citas:

      Isaías, 10,1: "¡Ay de aquellos que dictan leyes injustas y con sus decretos organizan la opresión, que despojan de sus derechos a los pobres de mi país e impiden que se les haga justicia!"

      S. Agustín: "Si se abandona la justicia, ¿a qué se reducen los reinos, sino a grandes latrocinio"

      Montesquieu: "No existe una tiranía más cruel que la que se ejerce a la sombra de las leyes y con el color de la justicia".

      Victor Hugo: "La aceptación de la opresión por parte del oprimido acaba con ser complicidad; hay una notable solidaridad y una vergüenza compartida, entre el gobierno que hace el mal y el pueblo que lo deja hacer. Sufrir es venerable: dejarse aplastar es despreciable".

      Mazzini: "El derecho de no ser oprimido, explotado, torturado por la tiranía de pocos o por la invasión extranjera es, en el corazón de todos, un derecho sagrado, imprescriptible".

      Años después añadí a esos apuntes la sentencia de Juan XXIII de su encíclica de 1963 Pacem in Terris: "Leyes contrarias a los derechos humanos fundamentales no son válidas y pueden ser desobedecidas."

      Pero por encima de todas esas citas mi favorita ha sido siempre la que hice en mi análisis del mes de diciembre pasado. De un texto que fue ratificado en referéndum por el pueblo francés el 4 de agosto de 1793 por un millón ochocientos mil votos a favor frente a diecisiete mil en contra. Está contenido en el Acta Constitucional del 24 de junio de 1793. Y es la DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL HOMBRE Y DEL CIUDADANO que abre la famosa Constitución republicana francesa de 1793. Copio aquí cinco de sus deslumbrantes artículos (las negritas y mayúsculas son mías):

      Artículo 31. Los delitos de los mandatarios del pueblo y de sus agentes nunca deben quedar impunes. Nadie tiene derecho a considerarse más inviolable que los demás ciudadanos.

      Artículo 32. El derecho a presentar peticiones a los depositarios de la autoridad pública no puede ser prohibido, suspendido ni limitado en ningún caso.

      Artículo 33. La resistencia a la opresión es la consecuencia de los demás derechos del hombre.

      Artículo 34. Hay opresión contra el cuerpo social cuando uno sólo de sus miembros es oprimido. Hay opresión contra cada miembro cuando el cuerpo social es oprimido.

      Artículo 35. CUANDO EL GOBIERNO VIOLA LOS DERECHOS DEL PUEBLO, LA INSURRECCIÓN ES, PARA EL PUEBLO Y PARA CADA UNA DE SUS PORCIONES, EL MÁS SAGRADO DE LOS DERECHOS Y EL MÁS INDISPENSABLE DE LOS DEBERES."

      ¡Lástima y grande que el Gobierno del miserable Ibarretxe haya preferido ser cipayo del imperialismo español en vez de invocar y cumplir ese artículo 35!

      Por desgracia parece más inclinado a hacer realidad la lúcida y sombría visión prospectiva formulada sobre el autonomismo del PNV hace ya más de siete decenios por aquel formidable vasco abertzale que se llamo Eli Gallastegi ("GUDARI"). Cuando escribió que (las negritas son mías):

      "España concederá algún día una amplia autonomía a Cataluña, a Galicia... a Euskadi también. Los "unionistas" formarán, entonces, el ejército vasco de "regulares" armado por España, y con él combatirán, a sangre y fuego, sin piedad, a los "rebeldes separatistas vascos"... Y entonces, ellos mismos -¡nuestros compatriotas!- nos fusilarán... No exageramos."

      No exagero yo tampoco al traer a colación esa cita de GUDARI. No se me objete que las policías al servicio del Estado español no pueden aplicar la pena de muerte. Las de los Gobiernos de España las han aplicado en los episodios de "guerra sucia". Recuérdense los casos, alguno (el de Lasa y Zabala) ya juzgado; del GAL de los gobiernos de Felipe González y el de Geresta (el suicidado imposible, véanse pruebas de que fue asesinado) bajo el gobierno de Aznar precisamente cuando estaba en vigor el alto el fuego de ETA. Pero es que, además de los casos de "guerra sucia", están los casos pseudolegales de las emboscadas en las que las policías al servicio de España "fusilan legalmente" a vascas y vascos. La Ertzaintza ya cuenta con varios de esos casos en su haber.

      Me interesa ahora subrayar hasta qué punto la ceguera dialéctica de Ibarretxe y de su gobierno les tiene cogidos en una trampa española. En el dilema de escoger entre fusilar vascos o ver anulado su chiringuito autonómico.


      7. LA CEGUERA DIALÉCTICA DE IBARRETXE QUE LE IMPIDE VER LA TRAMPA DE ESPAÑA: O FUSILA VASCOS O PERDERÁ SU CHIRINGUITO AUTONÓMICO.

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